cristianos en Irak

Un ataque con drones en Erbil genera temores entre los cristianos iraquíes

El regreso del conflicto en Oriente Medio ha reabierto viejas heridas y muchos cristianos vuelven a contemplar la posibilidad de abandonar la región.

Un ataque con dron el pasado miércoles (4 de marzo) dañó edificios propiedad de la Iglesia en Ankawa, el distrito de mayoría cristiana de Erbil, en el norte de Irak, lo que reavivó los temores entre los cristianos locales sobre su futuro en la región en medio de crecientes tensiones en Oriente Medio.

“Cuando estalla un conflicto en Oriente Medio, nos enfrentamos a una nueva erosión, rápida o lenta. ¿Nos quedamos? ¿Tienen nuestros hijos un futuro?”, cuestiona el arzobispo católico caldeo Bashar Warda, de Erbil, en un comunicado enviado a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). “Tememos las bombas y la incertidumbre. Nuestra esperanza en Jesús no se basa en la política, sino en la fiel presencia de Dios”, añade.

El ataque dañó un bloque de apartamentos propiedad de la Arquidiócesis Caldea de Erbil —el Complejo de Apartamentos Beato Michael McGivney—, así como el cercano convento de las Hijas Caldeas de María Inmaculada. Afortunadamente, no se registraron víctimas.

El complejo de apartamentos había sido evacuado unos días antes debido a amenazas de que la cercana base militar estadounidense y el aeropuerto internacional de Erbil pudieran ser atacados como consecuencia de los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Teherán, los cuales desencadenaron el actual conflicto en la región.

El complejo había servido como alojamiento para parejas jóvenes y estudiantes de la Universidad Católica de Erbil, entidad financiada en parte por Ayuda a la Iglesia Necesitada  (ACN). El convento de las Hijas Caldeas de María Inmaculada —también apoyado por ACN— forma parte de un complejo que incluye un centro de catequesis y la iglesia de San Pedro y San Pablo, que en épocas de mayor actividad acoge hasta a 1.000 jóvenes que aprenden sobre el cristianismo.

John Neill, asistente de larga trayectoria y coordinador de proyectos del arzobispo Warda, dijo que la comunidad quedó profundamente conmocionada por el ataque:

“Estamos muy preocupados y conmocionados. El conflicto es tan indiscriminado. Es milagroso que nadie haya resultado herido. Pedimos al Espíritu Santo que ayude a mantener a todos a salvo”.

Fadi Issa, representante internacional de ACN en el norte de Irak, advirtió que la situación de seguridad en el país se está deteriorando rápidamente, con milicias respaldadas por Irán lanzando misiles contra bases militares estadounidenses y algunos de los proyectiles cayendo en zonas pobladas.

Según Issa, el ritmo de lanzamientos de misiles y drones dirigidos a Erbil ha aumentado en los últimos días. Algunos han sido interceptados por sistemas de defensa aérea, pero otros han caído en Ankawa, incluso cerca de iglesias y edificios residenciales.

Issa afirmó que las comunidades cristianas en las cercanas llanuras de Nínive —la tierra ancestral de los cristianos iraquíes— están cada vez más preocupadas por la posibilidad de una mayor escalada.

“Hoy las familias intensifican sus oraciones con la esperanza de que prevalezca la paz y que este conflicto caótico y sin sentido llegue a su fin”, dijo. “Este conflicto trae recuerdos del desplazamiento forzado de 2014, y la gente podría empezar a plantearse migrar nuevamente”.

Añadió que algunos cristianos de las llanuras de Nínive que vivían en Erbil han comenzado a regresar a sus ciudades natales, temiendo nuevos ataques a la capital kurda. Muchas familias mantuvieron viviendas en ciudades de mayoría cristiana como Qaraqosh y Karmles, a pesar de vivir en el Kurdistán tras huir de la invasión del Estado Islámico (ISIS) en Mosul y en las llanuras de Nínive en 2014.

El convento dañado por los ataques en Ankawa y la iglesia cercana habían sido visitados solo dos semanas antes como parte de un viaje a la región semiautónoma del Kurdistán en Irak, organizado por la oficina británica de ACN, liderada por Jim Shannon, diputado y presidente del Grupo Multipartidista del Parlamento de Westminster para la Libertad de Religión o Creencia.

Los cristianos de Ankawa han sido durante mucho tiempo una prioridad para la fundación, que proporcionó ayuda de emergencia a miles de personas que buscaban refugio tras la invasión del ISIS en 2014. ACN continúa apoyando a la comunidad patrocinando a estudiantes de la Universidad Católica de Erbil y financiando programas de catequesis.

ACN también financia otros programas de educación cristiana, incluido el Encuentro Juvenil de Ankawa, un campamento juvenil cristiano que reúne a cientos de jóvenes.

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