Secuestro de sacerdotes en Nigeria

Nigeria: Otros dos sacerdotes fueron secuestrados el fin de semana

Nigeria concentra actualmente más del 80 % de todos los incidentes relacionados con asesinatos, secuestros o detenciones arbitrarias de sacerdotes y religiosos católicos en 2025.

Durante el fin de semana, otros dos sacerdotes católicos fueron secuestrados en Nigeria, agravando lo que ha sido un primer trimestre del año especialmente alarmante en términos de seguridad para los religiosos en este país africano.

Según declaraciones enviadas a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el padre Stephen Echezona fue secuestrado el sábado en la diócesis de Akwa, en el estado de Anambra, cuando se detuvo en una estación de servicio para cargar combustible. Tan solo 24 horas después, la diócesis de Owerri anunció el secuestro del padre John Ubaechu, quien fue raptado mientras conducía por una carretera en el estado de Imo.

Con estos dos nuevos casos, el número de religiosos secuestrados en Nigeria desde el inicio de 2025 asciende a 12. De ellos, dos —el padre Sylvester Okechukwu y el seminarista Andrew Peter— fueron asesinados por sus captores. Durante el mismo período en 2024, el total de secuestros fue de tres, sin víctimas fatales; en 2023 se reportaron dos secuestros, con un asesinato; y en 2022, siete secuestros, también con una víctima mortal. Esto convierte al primer trimestre de 2025 en el más grave desde que ACN comenzó a recopilar datos sobre sacerdotes y religiosos secuestrados, asesinados o detenidos por motivos de persecución en todo el mundo.

Secuestro de sacerdotes en Nigeria

A nivel global, ACN ha registrado 15 nuevos incidentes en lo que va de 2025, 12 de ellos en Nigeria. Además, siguen desaparecidos tres sacerdotes secuestrados en años anteriores, de quienes no se tiene constancia de que hayan sido liberados o declarados muertos.

La situación de seguridad en Nigeria es compleja, y diversos factores contribuyen a esta crisis, dependiendo de la región en la que ocurren los incidentes. Algunos ataques contra clérigos y religiosos tienen motivaciones anticristianas. Sin embargo, muchos secuestros son perpetrados por delincuentes comunes que buscan obtener ganancias a través del cobro de rescates, un problema persistente en la sociedad nigeriana, sin necesariamente estar vinculados a la intolerancia religiosa. Con frecuencia, los sacerdotes son vistos como blancos fáciles. Este fue el caso de dos sacerdotes secuestrados recientemente en Yola, donde se descubrió que miembros de la misma comunidad cristiana estuvieron involucrados en el crimen.

Siete de los 12 secuestros ocurridos en lo que va de 2025 tuvieron lugar en el sur del país, de mayoría cristiana, mientras que los cinco restantes se registraron en la región del Cinturón Medio, más volátil. En cuanto a los asesinatos, uno ocurrió en el sur y el otro en el Cinturón Medio.

Los obispos nigerianos han solicitado insistentemente a las autoridades que mejoren las condiciones de seguridad en todo el país, en beneficio de toda la población. También han hecho un llamado constante a los fieles para que no tomen la justicia por sus propias manos.

ACN se suma a estos llamados y reitera su compromiso de apoyar a la Iglesia en Nigeria frente a esta creciente crisis de seguridad, al tiempo que exhorta a sus amigos y benefactores a orar por el país.

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