Obispo de La Guaira

Obispo de La Guaira: «Ningún obstáculo apagará nuestra misión»

Obispo de La Guaira, Mons. Pablo Modesto González Pérez, presidió la confirmación al aire libre de 62 jóvenes de una pequeña comunidad montañosa de Venezuela, dos meses después de que un devastador terremoto dejara inutilizable su templo parroquial. La ceremonia litúrgica tuvo lugar en la plaza situada frente a la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, en la población de Tarmas. El altar se instaló junto al histórico templo del siglo XVIII —cuya cubierta se colapsó por completo tras el doble seísmo del 24 de junio—, mientras los asistentes ocuparon la plaza, la calle lateral y las puertas de sus casas para acompañar a los confirmandos.

El párroco de Tarmas, el padre Daniel Acosta, declaró a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) el significado de la jornada:

“A pesar de las difíciles circunstancias y del intenso sol, los jóvenes y sus familias se unieron en un ambiente de oración, alegría y esperanza. Durante los momentos más emotivos de la ceremonia se podía sentir la profunda conexión espiritual y el compromiso renovado de los confirmandos con su fe. Como párroco, doy gracias por haber podido celebrar este importante sacramento y confío en que, a pesar de los desafíos, la fe de nuestra comunidad seguirá creciendo y fortaleciéndose en Cristo Jesús”.

“Aunque marcada por la adversidad, la celebración se convirtió en una experiencia de unidad y fortaleza, reforzando el sentido de comunidad y el apoyo mutuo”.

La fe viva en Tarmas y el testimonio del obispo de La Guaira

La celebración ofreció una señal concreta de continuidad para una comunidad que acompaña a familias afectadas por la pérdida de seres queridos, viviendas y empleos. Durante una visita de ACN dos semanas después del desastre, dos monaguillos de la parroquia, Luis y Alejandro, relataron que aún se encontraban cerrando las puertas del templo tras la misa cuando comenzó el seísmo y la estructura del techo se desplomó.

La casa y centro parroquial, construidos previamente con ayuda de ACN, permanecieron intactos, convirtiéndose en el espacio desde donde el padre Acosta continúa brindando atención pastoral. El sacerdote compartió con ACN la carga emocional que implica acompañar a los damnificados:

“En la mañana nos llenamos de la fuerza del Señor, del espíritu de Dios, para poder servir mejor a nuestras comunidades. Pero cuando llega la noche, el corazón se arruga y, como somos humanos, las lágrimas salen”.

Dirigiéndose a los fieles, Mons. Pablo Modesto ratificó el compromiso de la Iglesia local:

“A cada persona, a cada familia que hoy atraviesa dificultades y momentos de incertidumbre, quiero decirle desde el corazón: no está sola. Nuestra diócesis permanece firme, activa y cercana a su gente. Ningún obstáculo apagará nuestra misión”.

Emergencia humanitaria y respaldo internacional de ACN

El terremoto afectó a un país marcado por una profunda crisis económica y social, privando a muchas familias en La Guaira de sus medios de subsistencia y destruyendo espacios donde la Iglesia brindaba asistencia material y espiritual. Desde los primeros días, sacerdotes, religiosas, seminaristas y voluntarios salieron a las calles para atender a la población, adaptando las celebraciones litúrgicas a espacios abiertos.

ACN envió ayuda de emergencia para sostener al personal pastoral que atiende a los afectados en las diócesis de La Guaira y Caracas. Asimismo, una delegación de la fundación pontificia acaba de regresar de un viaje a la zona para evaluar un nuevo paquete de ayuda destinado a la reconstrucción de las estructuras eclesiales dañadas.

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