Durante el año 2025, se registró una disminución en el número de sacerdotes detenidos o secuestrados en comparación con 2024; sin embargo, las cifras globales siguen siendo preocupantes en diversas regiones. Según datos recopilados por la organización internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), un total de 28 sacerdotes y religiosos fueron privados de su libertad por motivos de persecución, una cifra notablemente inferior a los 72 casos del año anterior.
Análisis de las detenciones por regiones
La marcada diferencia en las estadísticas globales se atribuye principalmente a la situación en Nicaragua. Mientras que en 2024 hubo 44 clérigos detenidos, en 2025 la cifra bajó a dos: el padre Frutos Valle Salmerón (bajo arresto domiciliario) y el padre Pedro Abelardo Méndez Pérez, quien fue liberado en julio de ese año.
Otros países con registros relevantes de detenciones fueron:
China: Registró un aumento con 14 religiosos bajo algún tipo de detención, incluyendo al obispo Peter Shao Zhumin. Tres obispos más (Vincent Guo Xijing, Joseph Zhang Weizhu y James Su Zhimin) permanecen presuntamente privados de libertad.
India: Se reportó la detención de cuatro religiosas bajo falsas acusaciones de tráfico de personas tras el acoso de extremistas hindúes; todas fueron liberadas posteriormente.
Venezuela: Se registraron dos casos: el padre Gregory Schaffer y el cardenal Baltazar Porras, quien fue retenido y amenazado por autoridades aeroportuarias en diciembre antes de ser liberado.
Bielorrusia: Tres sacerdotes fueron detenidos, de los cuales uno permanece en prisión acusado de espionaje.
Secuestros: Una amenaza persistente en África
Aunque los secuestros disminuyeron levemente de 44 en 2024 a 38 en 2025, la gravedad del problema persiste en zonas específicas. Nigeria continúa siendo el punto más crítico, con un aumento de 17 a 24 sacerdotes secuestrados. De las víctimas en este país durante 2025, dos seminaristas fueron asesinados y dos sacerdotes permanecían desaparecidos al cierre del año, aunque uno de ellos, el padre Bobbo Paschal, fue liberado en enero de 2026.
Camerún también mostró un incremento alarmante con ocho secuestros, la mayoría perpetrados por milicias independentistas en la diócesis de Bamenda. En contraste, Haití experimentó una reducción drástica, pasando de 18 secuestros en 2024 a solo uno en 2025. En Colombia, se registraron dos casos: el padre Carlos Saúl James y el padre Winston Chávez; ambos recuperaron su libertad.
Alarmante incremento de asesinatos
A diferencia de las detenciones, el número de religiosos asesinados ascendió de 13 en 2024 a 19 en 2025. El total incluye a 15 sacerdotes, dos seminaristas y dos religiosas.
Entre los casos más destacados por su valentía y entrega se encuentran:
Myanmar: El padre Donald Martin Ye Naing Win fue ejecutado tras negarse a arrodillarse ante militantes armados, declarando que solo se arrodillaba ante Dios.
Sudán: El padre Luka Jomo murió en el contexto de la guerra civil mientras cuidaba de sus feligreses en la ciudad sitiada de El Obeid.
Haití: Las hermanas Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire fueron asesinadas por bandas armadas en Mirebalais.
México: El jesuita Bertoldo Pantaleón Estrada fue asesinado en una región dominada por cárteles de la droga.
Finalmente, el informe de ACN rinde tributo a los numerosos catequistas que sirven en primera línea en lugares como Burkina Faso y Mozambique, quienes a menudo pierden la vida en el ejercicio de su misión, aunque no formen parte de la lista oficial de clero y religiosos profesos.
