Iglesia en Jordania

Iglesia en Jordania: Ataque contra una iglesia deja nueve muertos

Este artículo fue escrito y publicado originalmente el viernes, y se ha actualizado tras la muerte de dos de los heridos, elevando el total de fallecidos a nueve.

La Iglesia en Jordania se encuentra de luto tras un ataque de criminales armados contra una iglesia que ha dejado al menos nueve muertos y más de 30 heridos en la localidad de Karak, al sur del país. Un sacerdote católico afirma que los atacantes han herido el corazón de los jordanos, pero no podrán sembrar división entre musulmanes y cristianos en la nación.

El ataque tuvo lugar el viernes 23 de octubre. Según los testimonios de los supervivientes, alrededor de 250 cristianos se encontraban reunidos dentro y fuera del templo para asistir a un funeral cuando varios hombres armados llegaron y comenzaron a disparar contra los asistentes.

En un comunicado enviado a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el padre Rif’at Bader, sacerdote católico jordano, afirmó:

«Lo sucedido hoy en Jordania afecta a toda la sociedad jordana y nos toca profundamente a cada uno de nosotros. Es una tragedia que ha causado dolor, conmoción e incredulidad tanto entre cristianos como entre musulmanes».

Según el padre Rif’at Bader, esa incredulidad se ve reforzada por varios factores:

«En primer lugar, porque ocurrió en Jordania, un país que siempre ha defendido la seguridad, la convivencia, el diálogo y la armonía religiosa como valores fundamentales».

«porque ocurrió en una iglesia, un lugar sagrado, una casa de Dios, un lugar de acogida que siempre debe ser respetado y protegido».

«Y finalmente, porque ocurrió durante un funeral, en uno de los momentos más delicados y dolorosos para una familia. Parientes, primos, amigos y conocidos se reunieron para despedirse de una mujer que había fallecido el día anterior. Es difícil imaginar un momento más sensible para atacar a personas ya sumidas en el dolor. Es como añadir una tragedia a otra, hiriendo no solo a las familias implicadas sino a la conciencia de toda la sociedad jordana».

«Reafirmamos nuestra confianza en el liderazgo de Jordania, bajo Su Majestad el Rey Abdullah II, quien ha expresado su solidaridad con las familias afectadas. Confiamos en nuestras instituciones y fuerzas de seguridad, cuya misión es garantizar la justicia y proteger a todos los ciudadanos».

El testimonio y dolor de la Iglesia en Jordania

Otro amigo y colaborador de proyectos de ACN, el padre Louis Salman, declaró a la fundación que «los cristianos jordanos expresan un profundo pesar por la tragedia sin precedentes de hoy», señalando con firmeza:

«El perdón cristiano no significa renunciar a nuestros derechos ni comprometer la justicia. Exigen que los responsables rindan cuentas plenamente, porque la sangre cristiana nunca debe derramarse con impunidad».

Indignación real y defensa de la convivencia

El rey de Jordania condenó enérgicamente el ataque, declarando:

«quienes se engañan pensando que pueden dividir a los jordanos con sus balas no tienen ninguna oportunidad frente a nuestra unidad. Cada vida jordana es valiosa, y atacaremos con mano de hierro a quienes se atreven a amenazar nuestra nación».

El rey Abdalá visitó a algunos de los heridos en el hospital y, acompañado por clérigos ortodoxos, escuchó sus testimonios. En un vídeo difundido por la Iglesia Ortodoxa, uno de los heridos explicó que el personal de emergencia llegó al lugar unos 10 minutos después de recibir el llamado, y que los vecinos —tanto cristianos como musulmanes— acudieron rápidamente a socorrer a los supervivientes.

Frente a la respuesta comunitaria, el padre Louis Salman remarcó:

«Los cristianos son una parte inseparable de la identidad y sociedad de Jordania. A pesar de su dolor, mantienen la confianza en la justicia del Estado jordano bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Abdalá II».

Por su parte, el padre Rif’at reiteró que cualquier tentativa de fracturar la convivencia ciudadana resultará infructuosa:

«Condenamos enérgicamente este acto terrorista. Pero también debemos reafirmar que un solo crimen no puede representar a toda una comunidad religiosa o social. Nadie debe permitir que esta tragedia se utilice para socavar la unidad nacional y los lazos de hermandad entre musulmanes y cristianos».

«Jordania ha sido, y seguirá siendo, un ejemplo de convivencia y armonía para el mundo. Quienes cometieron este acto han herido nuestros corazones, pero no se les debe permitir romper nuestra unidad. La respuesta de Jordania a la violencia siempre será más fraternidad, más solidaridad y más amor por nuestra patria compartida».

El Patriarcado Latino de Jerusalén, cuya jurisdicción eclesiástica incluye Jordania, emitió un comunicado condenando «en los términos más enérgicos este cobarde atentado terrorista», manifestando:

«Que esta prueba sirva como una oportunidad para renovar nuestro compromiso con la unidad nacional y la convivencia, permaneciendo unidos frente a cualquiera que pretenda socavar la seguridad de nuestra patria o poner en peligro su unidad».

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