Terremotos en Venezuela sacudieron gran parte del país la tarde del 24 de junio, causando víctimas mortales, serios daños materiales y dejando a miles de personas con temor de regresar a sus hogares. La fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha lanzado un llamado urgente a la oración por el pueblo venezolano ante esta grave emergencia. El primer sismo, de magnitud 7,2, se registró a las 6:04 p.m. (hora local) y, apenas 39 segundos después, fue seguido por un segundo terremoto de magnitud 7,5. Los dos potentes temblores provocaron daños significativos en viviendas, edificios públicos e instalaciones eclesiásticas, muchas de las cuales han abierto inmediatamente sus puertas para refugiar a las familias damnificadas.
Daños en Caracas y el impacto de los terremotos en Venezuela
El arzobispo de Caracas, Mons. Raúl Biord Castillo, recorrió durante horas las parroquias afectadas para evaluar personalmente la situación y constató la presencia de graves daños estructurales. Entre los templos más perjudicados se encuentran la Catedral de Caracas y cerca de una docena de parroquias más, aunque las dificultades de comunicación causadas por los cortes de energía eléctrica y de internet imposibilitan conocer por el momento el alcance total de los destrozos. Al respecto, el arzobispo detalló a ACN:
«In Ñauralí la techumbre de la nave derecha se vino abajo. La iglesia y la casa parroquial de Pagüita se derrumbaron. El párroco se salvó milagrosamente».
Mons. Biord Castillo confirmó que se han registrado víctimas mortales en diferentes lugares debido al colapso de edificios y muros, aclarando que afortunadamente no se reportan bajas entre sacerdotes, diáconos, seminaristas o religiosas. Asimismo, puntualizó que el balance humano pudo haber sido mucho peor si los sismos hubieran coincidido con una jornada laboral:
«Gracias a Dios era un día libre. Si hubiera sido un día laborable, con escuelas, oficinas y tiendas abiertas, el número de víctimas habría sido mucho mayor».
Afectaciones en la Diócesis de La Guaira
La Diócesis de La Guaira también se ha visto seriamente afectada por el desastre natural. En comunicación con ACN, el obispo de La Guaira, Mons. Pablo Modesto González Pérez, explicó que el seminario diocesano —que recibe apoyo anual de la fundación— presenta daños de extrema gravedad. El obispo relató la situación de emergencia que vive su comunidad:
«Estamos sin luz y todos hemos resultado afectados. En el seminario se cayeron muchas paredes. Ahora estamos en el estacionamiento del estadio deportivo, esperando a que los bomberos evalúen el edificio para saber qué vamos a hacer. Gracias a Dios no ha habido problemas graves con los sacerdotes, aunque varias iglesias han sufrido daños significativos. Dos edificios frente al seminario se derrumbaron. Acabamos de regresar de visitar Ciudad Chávez, donde ACN apoyó la construcción de la iglesia; allí hay una población de unas 20.000 personas, donde la mayoría de los bloques de viviendas han sufrido graves daños. Gracias a Dios no se derrumbaron».
Respuesta de emergencia y solidaridad eclesial
A pesar de los severos destrozos materiales, la Iglesia local ha activado de inmediato su respuesta de emergencia en las regiones afectadas. Múltiples parroquias han recibido a ciudadanos para pasar la noche en sus instalaciones y se ha puesto en marcha una red de solidaridad a través de las Cáritas parroquiales. A partir del día siguiente, se realizarán inspecciones técnicas detalladas para determinar qué templos pueden reabrir de manera segura.
Por su parte, la fundación ACN se mantiene en contacto permanente con la Iglesia venezolana mientras continúa la evaluación de las necesidades más urgentes en el terreno. Marco Mencaglia, director de proyectos de ACN, enfatizó la importancia de permanecer cerca de las comunidades en estos momentos críticos:
«Venezuela ha sido un país prioritario para nuestra institución desde hace muchos años. La prioridad ahora es la gente. La Iglesia está haciendo lo que siempre ha hecho en tiempos de crisis: abrir sus puertas, acompañar a quienes lo han perdido todo y llevar esperanza donde se ha instalado el miedo. Pedimos a todos nuestros benefactores y amigos que tengan a Venezuela en sus oraciones».
Mencaglia concluyó señalando que el alcance total de las pérdidas se conocerá con precisión a medida que se restablezcan los servicios de comunicación y avancen las inspecciones técnicas de los especialistas, reafirmando el compromiso de ACN de seguir acompañando a las comunidades afectadas con ayuda material y oración constante.
