La solidaridad musulmana en Mozambique es una «señal de esperanza», según afirmó el obispo António Juliasse de Pemba tras el devastador ataque contra una emblemática iglesia católica y su complejo en la región de Meza, Cabo Delgado. La comunidad musulmana local emitió un comunicado condenando los continuos ataques yihadistas en el norte, los cuales han tenido como objetivo creciente a personas y lugares de culto cristianos.
Condena unánime y solidaridad musulmana en Mozambique
Los yihadistas que operan en Cabo Delgado, quienes afirman lealtad al Estado Islámico, incendiaron recientemente la parroquia de Saint Louis de Montfort en Meza, destruyendo infraestructuras comunitarias esenciales. Ante estos hechos, la Comunidad Islámica de Mozambique se distanció formalmente de la violencia a través de un comunicado oficial.
«La Comunidad Islámica de Mozambique expresa su más profunda preocupación por los recientes ataques… y afirma su firme e inequívoca condena de todos los actos de violencia contra la población civil, así como de la destrucción de espacios religiosos, independientemente de su confesión».
El comunicado subraya que la fe nunca debe utilizarse para justificar la división o el miedo, expresando una cercanía total con las familias afectadas.
Un símbolo de fraternidad humana
El obispo Juliasse publicó el mensaje en las redes sociales de la diócesis, describiéndolo como un símbolo de fraternidad. Agradeció el gesto de sus «hermanos musulmanes», señalando que ayuda a distinguir la religión de quienes intentan radicalizarla para difundir odio y destrucción. Aunque Mozambique es mayoritariamente cristiano, los musulmanes representan la mayoría en la región norte.
Desde noviembre de 2017, el conflicto ha dejado un saldo devastador:
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Víctimas: Al menos 6,300 muertes y más de un millón de desplazados.
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Persecución religiosa: Al menos 300 católicos asesinados en ataques dirigidos, incluyendo a la hermana María de Coppi.
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Destrucción: Al menos 118 iglesias y capillas destruidas durante la insurgencia.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) mantiene su apoyo mediante ayuda humanitaria, apoyo psicosocial y reconstrucción de infraestructuras. Asimismo, el Vaticano ha mostrado su proximidad; en diciembre de 2025, el cardenal Pietro Parolin visitó la región para escuchar los testimonios de las víctimas.
