“Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas”. Con estas palabras, la Iglesia subraya la gravedad de la situación en la isla. En el ángelus de este domingo, 1 de febrero, el Papa manifestó que sigue “con gran preocupación” el “aumento de las tensiones entre Cuba y EE. UU.”.
León XIV ha amplificado el mensaje de los obispos de Cuba tras el anuncio del bloqueo petrolero impuesto a la nación. El Pontífice advirtió sobre el “peligro real” de que esta medida provoque “caos social y violencia”, haciendo un llamado urgente al entendimiento.
“Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano”.
Un momento crítico para la nación
La petición del Papa ocurre en un contexto delicado, luego de que el 29 de enero de 2026 se ordenaran sanciones contra los países que suministren petróleo a Cuba. La respuesta de los obispos locales, leída en todas las misas de la isla este fin de semana, alerta que la eliminación de la entrada de combustible “dispara las alarmas, especialmente para los menos favorecidos”.
El episcopado advierte directamente que el riesgo de un conflicto entre ciudadanos es real. Por ello, enfatizan la necesidad de una renovación que no sacrifique a los más vulnerables:
“Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”.
Llamado al diálogo y cambios estructurales
Los obispos recordaron las palabras de Juan Pablo II en 1998, quien denunció las medidas económicas restrictivas externas como “injustas y éticamente inaceptables” por ser fuente de pobreza material y moral. En este sentido, subrayaron que los gobiernos deben resolver sus conflictos mediante la diplomacia y no la coerción.
Con motivo del Jubileo de la Esperanza, la Iglesia invita a quienes tienen las más altas responsabilidades a tomar decisiones por el bien de la nación:
“Es el momento de crear un clima, sin presiones ni condicionamientos internos y externos, donde se puedan llevar adelante los cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita”.
Compromiso y cercanía de ACN
Ante esta crisis, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) invita a sus benefactores y socios a unirse a la oración por Cuba. ACN ha reiterado su cercanía histórica con el país, manteniendo durante décadas proyectos pastorales, de formación y ayuda de emergencia.
El apoyo de la fundación busca garantizar que la Iglesia pueda continuar su labor de consuelo y servicio a los más desfavorecidos. Mons. Emilio Aranguren, obispo de Holguín, ha destacado previamente este compromiso:
“ACN ha sido un apoyo fiel para la Iglesia en Cuba, no solo con recursos materiales, sino también con cercanía, oración y esperanza en los momentos más duros”.
