El Credo como brújula de fe para los cristianos
En Turquía, el papa León XIV recordó que el Credo no es una fórmula fría, sino una guía viva que devuelve a los cristianos su centro y su misión. Durante su discurso, conectó la esencia de la fe con la responsabilidad de traducirla en obras concretas y agradeció especialmente la labor de organizaciones como ACN.
La esencia de la fe y la unidad de la Iglesia
El Santo Padre subrayó la importancia de comprender profundamente qué significa creer y ser cristiano. Recordó que, alrededor del Credo, la Iglesia de Nicea redescubrió su unidad.
“La primera es la importancia de comprender la esencia de la fe y de ser cristiano. En torno al Credo, la Iglesia de Nicea redescubrió su unidad (cf. Bula Spes Non Confundit, 17).
El Credo no es simplemente una fórmula doctrinal; es una invitación a buscar —en medio de diferentes sensibilidades, espiritualidades y culturas— la unidad y el núcleo esencial de la fe cristiana centrada en Cristo y en la Tradición de la Iglesia.
Nicea todavía nos pregunta: ¿Quién es Jesús para nosotros? ¿Qué significa esencialmente ser cristiano?
El Credo, profesado unánimemente juntos, se convierte en un criterio de discernimiento, una brújula, el centro alrededor del cual deben girar nuestras creencias y acciones”.
Fe y obras: reconocimiento a las organizaciones caritativas
El Papa destacó también la estrecha relación entre la fe y las obras, agradeciendo a las organizaciones internacionales que apoyan las acciones caritativas de la Iglesia, especialmente en momentos de desastre.
“Al hablar de la conexión entre la fe y las obras, quisiera agradecer a las organizaciones internacionales su apoyo a las actividades caritativas de la Iglesia, especialmente por la ayuda ofrecida a las víctimas tras el terremoto de 2023.
Aquí destacaría a Caritas Internationalis y a Kirche in Not (Aid to the Church in Need -ACN, por sus siglas en inglés-)”.