La Iglesia tiene corazón de Madre

Mayo es el mes en el que celebramos la vida y el amor incondicional.
Cuando pensamos en una madre, pensamos en refugio, en alimento, en la mano que cura la herida y en el abrazo que disipa el miedo.

Ese amor perfecto vive en la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia y madre nuestra, que nunca abandona a sus hijos frente a la cruz.

Hoy, ese mismo amor se hace presente a través de miles de religiosas y misioneras que, en los rincones más hostiles y olvidados del mundo, se convierten en madre para quienes lo han perdido todo.

Ellas renuncian a una familia propia para abrazar a los hijos que el mundo ha dejado atrás: a los desplazados, a los enfermos, a los que sufren en silencio.

Pero para seguir cuidando, protegiendo y sosteniendo vidas… necesitan de ti.

Donar a misioneros
Donar a misioneros

Donde reina el dolor, la Iglesia decide quedarse.

En lugares marcados por el terrorismo en Nigeria, la guerra en Sudán o la pobreza extrema en la Amazonía, la tentación lógica sería huir. Pero nuestros sacerdotes y religiosas eligen permanecer.

Ellos cargan el miedo y la carencia junto a su pueblo, consolando, alimentando y manteniendo viva la esperanza. Son el apoyo de los más pobres. Pero esa carga es demasiado pesada para llevarla solos.

Donar a misioneros

"Un árbol sin agua se seca". La misión te necesita.

«Sin su apoyo, la misión se seca»

— Misionero en Sudán del Sur

Un misionero en Sudán del Sur nos lo dijo con claridad: «Sin su apoyo, la misión se seca». La fe y la entrega son inmensas, pero no bastan para comprar combustible, reparar el vehículo de la parroquia o tener un plato de comida tras un día agotador.

Ellos cuidan de las almas, pero necesitan que tú cuides de ellos. Al sostener a un misionero con tu donativo, te conviertes en el aire que respira la misión. Garantizas que la Eucaristía, el consuelo y la ayuda sigan llegando hasta el último rincón.

Tu ayuda se convierte en esperanza

Tu apoyo puede convertirse en alimento, medicina o acompañamiento para misioneros que entregan su vida cada día en los lugares más difíciles del mundo. No hay mayor acto de amor que sostener la presencia de la Iglesia donde más se sufre.

 

Oración

Une tu oración a la de miles de misioneros que, en medio de la dificultad, elevan su voz por paz, consuelo y esperanza.

Compromiso

Cada aporte se convierte en alimento para el hambriento, alivio para el enfermo y apoyo para comunidades enteras que luchan por salir adelante.

Donación

Gracias a tu ayuda, los misioneros pueden seguir acompañando, protegiendo y llevando esperanza a quienes viven en el abandono.

«Cada donativo es una semilla de esperanza que florece en comunidades olvidadas. No es solo ayuda material, es la presencia viva de Cristo en los lugares donde más se necesita.»

UNA FUNDACIÓN PONTIFICIA CON ALCANCE MUNDIAL

 

Con oficinas en 24 países y cerca de 400.000 benefactores , ACN puede apoyar cada año un promedio de 5.500 proyectos en cerca de 138 países.

Fundada en 1947 como una organización católica de ayuda para refugiados de guerra y reconocida como una fundación pontificia desde 2011, ACN se dedica al servicio de los cristianos en todo el mundo allá donde estén perseguidos, discriminados o sufran necesidad material, a través de la oración, la información y la caridad. 

«Un misionero nunca deja de soñar, nunca pierde la esperanza. Él pone su confianza en dos pilares: en Dios y en los benefactores que, con su caridad, hacen posible el milagro de la misión en los rincones más olvidados.

Papa León XIV

Contacto

Ayuda a la Iglesia Necesitada

ACN Global Office.

Contacto:

Celular: +57 313 326 2029

Teléfono: +57 601 491 8806

Whatsapp: +57 315 6444759

info@acn-global.org

Suscríbirse al Newsletter