La Pasión no es solo un recuerdo del pasado. Hoy, millones de hermanos nuestros viven un Viernes Santo que parece no tener fin a causa de la guerra, la pobreza y la persecución.
Camino al Calvario, Jesús necesitó un hombro amigo para no desfallecer. Hoy, la Iglesia que sufre necesita el tuyo. Tu limosna de Cuaresma es la fuerza para quienes están a punto de caer.




