Hoy puedes ayudar a que la Iglesia siga siendo refugio para miles de familias en Venezuela.

¡Ayúdalos!

Según los primeros informes de nuestros colaboradores locales, decenas de iglesias y edificios religiosos han quedado destruidos o gravemente dañados. Aun así, las parroquias no cerraron sus puertas. Hoy continúan acogiendo a cientos de familias que no tienen un lugar seguro donde refugiarse.

Los terremotos cambiaron miles de vidas en solo 39 segundos.

El 24 de junio de 2026, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el centro-norte de Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia.

En apenas 39 segundos, miles de familias perdieron sus hogares, sus pertenencias y, para muchos, también a sus seres queridos. Mientras continúan las réplicas, la Iglesia permanece junto a quienes más la necesitan.

Personas han perdido la vida.
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Personas han resultado heridas.
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Personas rescatadas
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Eventos sísmicos registrados
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Edificios dañados
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Posibles desaparecidos
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¿Qué está ocurriendo en Venezuela?

Los estados de La Guaira, Caracas, Miranda, Aragua, Carabobo y otras regiones sufrieron graves daños estructurales.

Miles de personas perdieron sus hogares y hoy viven en refugios temporales, estadios deportivos, iglesias y escuelas, donde enfrentan condiciones difíciles por la falta de agua potable, alimentos, servicios sanitarios y atención médica.

Pero en medio del polvo, las grietas y los cortes de electricidad, ocurrió el verdadero milagro de la fe: la Iglesia no se paralizó. Con los techos a punto de caer, hizo lo que la Iglesia siempre ha hecho en los momentos más difíciles : abrió sus puertas. Hoy, cientos de familias están pasando la noche en las instalaciones parroquiales, buscando no solo un techo seguro, sino el consuelo espiritual que solo Dios puede dar en medio del miedo.

Para que la Iglesia pueda seguir abrazando a este pueblo, te necesita a ti.

«La Iglesia permanece junto a quienes más sufren. Sacerdotes, religiosas y voluntarios permanecen acompañando a las comunidades, ofreciendo refugio, distribuyendo ayuda y llevando esperanza en medio del dolor.»

Ante una emergencia, muchas organizaciones envían cajas de suministros. Nuestra labor es diferente, es más profunda. ACN no distribuye directamente mantas o alimentos. Nuestra misión es sostener a la Iglesia local para que ella pueda ser ese faro de luz y refugio integral.

Tu donación se transforma en vida

Cuando ocurre una tragedia, muchas organizaciones atienden las necesidades materiales más urgentes. La misión de ACN es fortalecer a la Iglesia local para que sacerdotes, religiosas y parroquias puedan seguir acogiendo, acompañando y sosteniendo a quienes más sufren. Allí donde otros terminan su labor, la Iglesia permanece.

La iglesia no se rinde, nosotros tampoco

Miles de familias siguen esperando apoyo para poder reconstruir sus vidas.

El dolor de Venezuela es nuestro dolor. Los edificios han colapsado, pero la fe sigue en pie. Hoy te pedimos tus oraciones más fervientes y tu apoyo económico urgente. No dejes a la Iglesia sola en su hora más oscura. Responde hoy y sé la esperanza que Venezuela necesita.

Cada aporte cuenta. Cada gesto de solidaridad devuelve esperanza.

No podemos cambiar lo que ocurrió.

Pero sí podemos cambiar lo que suceda a partir de hoy.