Ayuda al sostenimiento de sacerdotes en el mundo

Jesús es el sumo sacerdote que necesitábamos tener: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y exaltado por encima de los cielos. Hebreos 7, 26-28.

Jesús es el sumo sacerdote que necesitábamos tener: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y exaltado por encima de los cielos. Hebreos 7, 26-28.

Cuando el mundo abandona, un sacerdote decide quedarse

Hay lugares donde las ONG ya se fueron, donde la guerra destruyó todo y donde la pobreza parece haber apagado la esperanza. Pero incluso allí, la Iglesia permanece.

Porque un sacerdote decidió quedarse.

Él camina durante horas para visitar una comunidad aislada. Celebra la Eucaristía en medio del miedo. Escucha, consuela y acompaña a quienes lo han perdido todo.

Para miles de personas, un sacerdote es mucho más que un pastor:
es alimento espiritual, refugio, consuelo y esperanza viva.

Pero quienes sostienen a las comunidades también necesitan ser sostenidos.

Y hoy, esa providencia puedes ser tú.

Tu generosidad mantiene viva a la Iglesia donde más la necesitan

Siria

En medio del fuego cruzado

En Al Sweidaa, Siria, el convento de Cristo Rey es el último que permanece en pie. Allí, el padre Fadi Ziade continúa acompañando a familias marcadas por años de guerra y dolor.

Tu ayuda permite que sus puertas sigan abiertas como un oasis de paz y fe en medio de la devastación.

México

Frente a las amenazas

En regiones dominadas por el crimen organizado, sacerdotes como el padre José Filiberto Velázquez arriesgan su vida para proteger a desplazados y defender a las víctimas.

Con tu apoyo, ellos pueden seguir siendo la voz de quienes ya no tienen voz.

Argentina

Cruzando distancias imposibles

En Formosa, Argentina, el padre Néstor Fabián Mongelós atiende a más de 40.000 fieles dispersos en enormes territorios rurales.

Tu donación se transforma en combustible y transporte para que ninguna comunidad quede sin sacramentos ni acompañamiento espiritual.

Necesitan tu ayuda para continuar su misión ¿En qué les puedes ayudar?

Sacramentos

Gracias a la presencia de sacerdotes en zonas remotas, muchos pueden conocer la palabra de Dios por primera vez en sus vidas

Sostenimiento

Los sacerdotes en países de mucha pobreza necesitan de tu generosidad para poder sufragar sus gastos básicos como alimentos y medicinas.

Transporte

Ellos no quieren dejar a nadie solo y se transportan cientos de kilómetros en zonas de pobreza e inseguridad para poder transmitir el mensaje del Evangelio a los más necesitados.

Colabora con el sustento de sacerdotes, religiosos y misioneros.

Ellos permanecen gracias a personas como tú

Jesús se hace presente en el mundo a través de las manos de sus sacerdotes.

Pero esas manos necesitan ser sostenidas.

Tu ayuda permite que un sacerdote no abandone una comunidad, que un enfermo reciba la unción, que una familia encuentre consuelo y que Jesús Eucaristía siga llegando hasta los confines de la tierra.

Haz que la Iglesia se quede.