Puedes seguir cuidando a quien amas… incluso después de su partida. Ofrece 30 días de oración ininterrumpida por el descanso eterno de tu ser querido y haz posible el milagro de sostener a un sacerdote en las misiones más difíciles del mundo.
A finales del siglo VI, el Papa San Gregorio Magno ordenó celebrar la Santa Misa por un monje difunto durante 30 días seguidos. Al trigésimo día, el monje apareció envuelto en luz para anunciar que finalmente había entrado en la gloria de Dios.
Así nacieron las Misas Gregorianas: un compromiso de fe que no se detiene hasta confiar plenamente el alma de quien amas a la Misericordia divina.
Al encargar estas 30 Misas a través de ACN, generas un doble impacto. El estipendio de tu ofrenda se entrega íntegramente a sacerdotes que viven en extrema pobreza, zonas de guerra o bajo persecución.
«Mientras el misionero levanta la hostia cada día pidiendo por tu familiar, tu generosidad se convierte en el pan que lo mantiene vivo a él y a su comunidad.»
Muchos sacerdotes en países como Nigeria, Siria o Pakistán no tienen una parroquia que los sostenga económicamente. El estipendio de 30 Misas Gregorianas significa, para ellos, la posibilidad de sostenerse dignamente, comer y seguir sirviendo durante todo un mes.
Es un círculo perfecto de caridad: el sacerdote intercede por el alma de tu ser querido, y tú rescatas con tu apoyo la vida de un pastor heroico.
Las Misas se celebran durante 30 días consecutivos por el alma de un solo difunto.
El 100% de tu estipendio llega directamente al sacerdote necesitado.
Esta práctica está profundamente arraigada en el magisterio de la Iglesia como un sufragio de especial eficacia.
Al ser una fundación pontificia, garantizamos que tu intención sea asignada con rigor a sacerdotes en misiones de extrema necesidad.
Dale a tu ser querido el regalo de la luz eterna y conviértete en la providencia para un sacerdote perseguido. Haz que su memoria brille para siempre a través de las Misas Gregorianas.
Si deseas otras opciones de sufragio y oración, también ofrecemos:
«Pidan y se les dará» (Mt 7,7).
Sufragio muy valorado por las familias para honrar la memoria de un ser querido.