Un fuerte terremoto sacudió el país este 9 de octubre. Mientras continúan las evaluaciones de los daños y las autoridades monitorean la situación, las comunidades necesitan cercanía, acompañamiento y respuestas acordes con sus necesidades.
En momentos como este, la misión de la Iglesia adquiere un valor especial: estar junto a las personas, escuchar, consolar y mantener viva la esperanza.
Hoy, Panamá necesita que permanezcamos cerca.
Cuando una emergencia altera la vida cotidiana, las personas necesitan mucho más que palabras. Necesitan saber que no están solas.
La Iglesia está llamada a permanecer junto a su pueblo, ofreciendo acompañamiento espiritual y cercanía pastoral. A través de sacerdotes, religiosas y comunidades parroquiales, puede ser una presencia de consuelo para quienes atraviesan momentos de temor e incertidumbre.
En Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), queremos acompañar también a quienes acompañan. Por eso, estamos atentos a las necesidades que se identifiquen en Panamá y a las posibilidades de colaborar con la Iglesia local.
Porque sostener a la Iglesia es ayudarla a permanecer cerca de las personas.
Cada emergencia tiene necesidades particulares. Por eso, nuestra respuesta debe partir de la realidad de las comunidades y de las prioridades que identifique la Iglesia en el territorio.
Mantener el contacto con los responsables de la Iglesia local para conocer la situación de las comunidades y comprender qué apoyo puede resultar más necesario.
Contribuir a fortalecer la presencia pastoral de la Iglesia junto a las personas que atraviesan las consecuencias de esta emergencia.
Ayudar a que sacerdotes, religiosas y comunidades eclesiales puedan continuar su labor de acompañamiento y servicio, incluso en circunstancias difíciles.
En una emergencia, estar cerca importa. Escuchar importa. Acompañar importa.
Con tu donación, puedes contribuir a que ACN apoye la misión de la Iglesia allí donde se identifiquen necesidades y sea posible brindar ayuda.
Tu generosidad puede convertirse en una forma concreta de estar junto a nuestros hermanos en Panamá.
Señor, ponemos en tus manos al pueblo de Panamá.
Acompaña a quienes sienten temor, fortalece a las familias y concede serenidad a quienes trabajan para cuidar a los demás.
Ilumina a quienes deben tomar decisiones, protege a las comunidades y sostén a tu Iglesia para que continúe siendo una presencia de consuelo, servicio y esperanza.
Enséñanos a permanecer cerca de nuestros hermanos y a transformar nuestra fe en gestos concretos de solidaridad.
Amén.
Ante la incertidumbre, la fe nos mueve a acompañar. Ante la necesidad, la solidaridad nos invita a actuar. Ayuda a ACN a sostener la misión de la Iglesia para que pueda permanecer cerca de quienes más lo necesitan en Panamá.