Hace más de 800 años, San Francisco eligió vivir el Evangelio con sencillez, amor y entrega total a los más pobres. Hoy, su ejemplo sigue iluminando al mundo.
Vivir el espíritu franciscano no significa mirar al pasado. Significa responder al sufrimiento de hoy con compasión, fraternidad y fe.
Hoy tú puedes ser parte de esa misión: acompañando comunidades olvidadas, sosteniendo la presencia de la Iglesia y llevando esperanza donde más se necesita.
No solo te invitamos a ayudar. Te invitamos a vivir el Evangelio.
“Hoy tú puedes ser paz para quienes viven en medio del dolor.”
En muchos lugares del mundo, los franciscanos son la única presencia de la Iglesia. Ellos acompañan familias desplazadas, visitan enfermos, sostienen a jóvenes sin esperanza y mantienen viva la fe en medio de la pobreza y la persecución.
Pero muchas de estas misiones están en riesgo.
Sin ayuda, comunidades enteras pueden quedar abandonadas. Iglesias pueden cerrar sus puertas. Personas que lo han perdido todo pueden quedarse sin consuelo.
Tu ayuda hace posible que la fe siga presente donde más se necesita.
Cada aporte permite que los franciscanos sigan llevando fe, esperanza y ayuda concreta a quienes viven en situaciones extremas.
Tu generosidad no solo entrega ayuda material. Lleva consuelo, compañía y esperanza.
Ayuda a la Iglesia Necesitada acompaña a comunidades cristianas que viven en medio de la guerra, la pobreza y la persecución.
Gracias a personas como tú, los franciscanos pueden seguir presentes donde la Iglesia más los necesita.
Conocemos las necesidades concretas de cada misión y hacemos posible que la ayuda llegue directamente a quienes sufren.
Hoy tu ayuda puede convertirse en esperanza para alguien que lo ha perdido todo.
San Francisco entendió que amar a Dios significa acercarse al que sufre, caminar junto al olvidado y llevar paz donde hay dolor.
Hoy, tú también puedes responder a ese llamado.
Con tu ayuda, los franciscanos seguirán siendo presencia de esperanza para quienes viven en medio de la guerra, la pobreza y la soledad.
“Señor, hazme instrumento de tu paz.”
Hace 800 años comenzó una forma de vivir el Evangelio.
Hoy puede continuar gracias a ti.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Undefined cookies are those that are being analyzed and have not been classified into a category as yet.